Hierbas Suecas o Amargo Sueco

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Hierbas Suecas o Amargo Sueco

 Amargo Sueco /Bitter Sueco /Hierbas Suecas:

 

 

 

El “Amargo sueco” es una mezcla de hierbas las que se maceran en un destilado alcohólico de alta graduación. Las hierbas siempre han acompañado al ser humano y le han ayudado a tratar sus dolencias y enfermedades. Los orígenes de fórmula del Bitter Original no está claro, pero según los expertos se remonta a la antigua Babilonia y Egipto.

 

Hemos encontrado la suguiente informaciñon, luego de indagar por los conocimientos que haian al respecto: “Esta receta de hierbas amargas circuló por las farmacopeas de Europa desde la Edad Media, donde lo encontramos con diferentes nombres (Tintura aloes composita, Species ad longam vitam, etc.). Al primero que se le atribuyó esta fórmula fue al gran reformador de la medicina de ese siglo, a Phillipus Paracelso. Paracelso, un médico suizo del Renacimiento, botánico, alquimista, astrólogo y ocultista en general, desarrolla la fórmula original conocida como “Elixir Ad Vitam Longam”, “Elixir para una larga vida” en el siglo XVI, quedando luego olvidada y desuso.

 

En el siglo XVIII el Dr. Claus Samst y el Dr. Urban Hjärne de la Facultad de Medicina de Estocolmo, redescubrieron y actualizaron la que parecía ser la fórmula del elixir original de Paracelso; lo rebautizaron con el nombre de Amargos Suecos (Swedish Bitters). El Dr. Samst también compiló el manuscrito que describe los 46 trastornos en los que el Amargo Sueco puede ser de utilidad. Luego volvió a abandonarse.

 

Fue hasta el siglo XX cuando la botánica Maria Treben redescubrió la mezcla de Amargo Sueco debido a unas experiencias personales y lo popularizó a través de sus libros. Tras una larga enfermedad, Maria Treben descubrió las hierbas suecas cuando llegó a sus manos una Copia del “Antiguo Manuscrito”, en el que se leían en 46 párrafos los males que curaban esas gotas. Maria Treben escribe páginas enteras contando sus experiencias y de cómo este sencillo elixir curaba a todo aquel al que se lo proponía como antídoto. María Treben, fallecida en 1991, publicó el libro “Salud de la botica del Señor” que se hizo famoso y siguen vendiéndose actualmente y otros títulos que fueron: “Plantas medicinales: Consejos para prevenir y curar enfermedades”, “Aliviar y curar el estrés”, “La medicina familiar con plantas”, “Salud en la Farmacia de Dios y las Curas”, “De mi botiquín”, entre otros…

 

 

Esta mujer ha pasado a la historia como una de las pioneras más importantes de la medicina natural, que utilizó los remedios tradicionales europeos e inventó sus propias recetas, así como remedios curativos tradicionales como el amargo sueco que consideraba una panacea de curación. Hoy en día, El Amargo Sueco está renaciendo e introduciéndose en muchos países del mundo. En Alemania, por ejemplo, las farmacias venden el Amargo Sueco como remedio casero; en Francia, Bélgica y Holanda, muchas  personas lo utilizan a diario como tónico.

 

Copia del “Antiguo manuscrito” (las virtudes curativas de las hierbas secas, extraido del libro de Maria Treben “Salud de la botica del Señor”:

 

 

 

 

 

  1. Aspirándolas repetidas veces por la nariz, untando con ellas el cogote y aplicando compresas en la cabeza, calman los dolores y el mareo, fortalecen la memoria y el cerebro.
  2. Ayudan contra la vista turbia, quitan la rubicundez y todos los dolores, aunque los ojos estén inflamados y la vista enturbiada y entelada. Combaten las nubes y las cataratas mojando con ellas a tiempo los ángulos de los ojos o aplicando compresas sobre los ojos cerrados.
  3. Pústulas y toda clase de erupciones, costras en la nariz o en otras partes del cuerpo, se curan untándolas bien y a menudo con las gotas.
  4. Contra el dolor de muelas se disuelve una cucharada de estas gotas en un poco de agua y se deja todo actuar un rato en la boca o se aplica una gasa empapada sobre la muela dolorida. El dolor se calma y la infección se cura.
  5. Las ampollas y las otras afecciones de la lengua se curan en poco tiempo untándolas con las gotas.
  6. Cuando la garganta esté irritada o llagada de tal manera que casi no se pueda tragar la bebida o la comida, se toman por la mañana, al mediodía y por la noche, unas gotas y se dejan pasar lentamente por la garganta; así se calma la irritación y se cura la garganta.
  7. Contra el calambre del estómago se toma una cucharada.
  8. En casos de cólicos se toman lentamente tres cucharadas, una después de otra y pronto se calmarán los dolores.
  9. Disuelven las flatulencias y refrescan el hígado; quitan las dolencias del estómago y del vientre y ayuda contra el estreñimiento.
  10. Son un remedio excelente para el estómago, cuando digiere mal y rehúsa los alimentos.
  11. Asimismo calman los dolores biliares. Tomando cada día una cucharada por la mañana y otra por la noche y aplicando durante la noche compresas empapadas con las gotas, desaparecen en poco tiempo todos los dolores.
  12. Contra la hidropesía se toma durante seis semanas, cada día, por la mañana y por la noche una cucharada de las gotas con vino blanco.
  13. Los dolores y el zumbido de oídos se combaten metiendo en los oídos un taponcito de algodón mojado con las gotas. Esto es muy eficaz y hace recobrar el oído.
  14. Si una mujer tiene dolores de matriz se le da durante tres días cada mañana en ayunas, una cucharada de las gotas con vino tinto. Media hora después de haberlas tomado debe dar un paseo y después puede desayunar, pero sin tomar leche. (Las Hierbas Suecas jamás deben tomarse después de la leche).
  15. Tomando en los últimos 15 días de la gravidez una cucharada de Hierbas Suecas por la mañana y otra por la noche, se facilita el parto. Para librarse sin dificultades de las secundinas, se le da a la parturienta cada dos horas una cucharadita de las gotas.
  16. Si después del parto, a la subida de la leche, se presentan inflamaciones en el pecho, se aplican compresas empapadas.
  17. Sanan las viruelas en los niños, dándoles según la edad, más o menos cantidad de las gotas diluidas en un poco de agua. Cuando las viruelas empiecen a secarse, se mojan repetidas veces con las gotas para que no queden hoyos.
  18. Eliminan en niños y adultos los gusanos, incluso la solitaria, pero hay que adaptar la dosis a la edad de los niños. Además, se aplica un paño empapado con las gotas sobre el ombligo, procurando que se mantenga siempre húmedo.
  19. La ictericia se cura tomando tres veces al día una cucharada de estas gotas y aplicando compresas empapadas sobre el hígado inflamado.
  20. Curan las almorranas y sanan los riñones, expulsan del organismo los humores hipocóndricos, sin necesidad de otra cura, quitan la melancolía y las depresiones, abren el apetito y estimulan la digestión.
  21. Curan también las almorranas internas, mojándolas desde el principio repetidas veces con las gotas y tomando éstas antes de dormir por vía interna para ablandarlas. Se deja actuar un algodón empapado para fomentar la circulación de la sangre y quitan el escozor.
  22. Cuando alguien se desmaye se le abre la boca y se le da a beber una cucharada; el enfermo volverá pronto en sí.
  23. Los dolores de los calambres se calman con el tiempo, tomando estas gotas por vía interna.
  24. Los enfermos de tisis pulmonar deben tomarlas cada día en ayunas y continuar la cura durante seis semanas.
  25. Si en una mujer no se presentan las reglas o las tiene demasiado abundantes debe tomar las gotas durante tres días seguidos y repetir este tratamiento veinte veces. Así equilibrará su menstruación.
  26. Este remedio también ayuda contra el flujo blanco.
  27. Quien tenga epilepsia tiene que tomarlas al instante y debe seguir el tratamiento exclusivamente con estas gotas ya que restablecen los nervios y todo el organismo y curan todos los males.
  28. Curan las parálisis, los vértigos y los mareos.
  29. Curan asimismo la varicela y la erisipela.
  30. Quien tenga mucha calentura o escalofríos y esté debilitado, que tome una cucharada. El enfermo, siempre que no haya cargado su cuerpo con otros medicamentos, se recuperará y el pulso se normalizará aunque la fiebre haya sido muy alta.
  31. Las gotas curan también el cáncer, las viruelas antiguas, las verrugas y las manos agrietadas. Las úlceras antiguas y purulentas con excrecencias carnosas se lavan bien con vino blanco y se cubren con un paño empapado en Hierbas Suecas. Éstas quitan las hinchazones y los dolores así como las excrecencias carnosas y la herida empieza a cicatrizarse.
  32. Curan sin riesgo alguno toda clase de heridas, ya sean cerradas o abiertas, mojándolas repetidas veces con las gotas. Se toma un lienzo, se empapa de gotas y se cubre con él las heridas. Los dolores se calman pronto y no pueden producirse ni infecciones ni gangrena. Curan también heridas antiguas causadas por arma de fuego. Las heridas profundas se riegan, sin necesidad de lavarlas antes, con las gotas de Hierbas Suecas. Después se continúa tratándolas con compresas empapadas y pronto se verá el buen efecto curativo de las gotas.
  33. Hacen desaparecer toda clase de cicatrices, estigmas y cortes aunque sean muy antiguos, mojándolos por lo menos 40 veces con ellas. Todas las heridas que se curan con las Hierbas Suecas no dejan cicatrices.
  34. Curan radicalmente las fístulas, aunque se tengan por incurables; no importa si son antiguas o no. Empapar una gasa con las hierbas y poner dicha gasa directamente sobre la fístula.
  35. Curan todas las quemaduras y escaldaduras mojándolas continuamente con ellas. No se producirán ampollas y se calmará el dolor. Curan ampollas purulentas.
  36. Ayudan a curar moretones y chichones causados por golpes y caídas.
  37. A los que comen con desgana, les devuelve el apetito.
  38. Devuelven los colores de cara a los anémicos si cada mañana toman las gotas durante un período prolongado. Limpian la sangre, fomentan su producción y su circulación.
  39. Calman los dolores reumáticos en los miembros, tomándolas por la mañana y por la noche y aplicando paños empapados en las partes doloridas.
  40. Curan los sabañones en las manos y los pies, aunque se hayan reventado. Hay que aplicar continuamente compresas empapadas, sobre todo durante la noche.
  41. Los callos (ojos de pollo) se cubren con un taponcito empapado procurando que se mantenga siempre húmedo. A los tres días se sueltan solos o se quitan fácilmente sin ningún dolor.
  42. Curan asimismo mordeduras de perros u otros animales rabiosos, bebiendo las gotas, ya que destruyen todos los venenos.
  43. En casos de peste u otras enfermedades contagiosas conviene tomarlas varias veces al día, ya que curan tumores pestilenciales y bubones, aunque estén ya metidos en la garganta.
  44. Quien no pueda dormir por la noche, que las tome antes de acostarse. Contra el desvelo nervioso se aplica una compresa empapada sobre el corazón.
  45. Con dos cucharadas de Hierbas Suecas se le quita la borrachera al borracho.
  46. Quien tome cada día por la mañana y por la noche Hierbas Suecas no necesita otra medicina ya que éstas fortalecen todo el organismo, refrescan los nervios y la sangre, quitan el temblor de las manos y los pies, es decir que eliminan todas las enfermedades. El cuerpo se conserva elástico y la cara juvenil y bella.

 

Importante, siempre se debe tomar dentro de una infusión colocándole a esta última una cucharada pequeña de Hierbas Secas. Nunca tomar después de haber ingerido leche.

 

Extraido del libro de Maria Treben “Salud de la botica del Señor”: